Hay como una cuestión cotidiana, ya casi una moda, que cada día tiene más y más mujeres adeptas a ella.
Esta “moda” es algo así como un paso más en nuestra evolución, y digo “nuestrA”, es una cuestión más bien de género. Aparentemente en esta cruzada de liberación de la opresión del hombre la mujer ha decidido en transformarse en una especie de fría, c
alculadora, mal hablada (que a decir de ellas es por que son intensas*, histérica (de hecho y con derecho), manipuladora, cuasi inteligente y locuaz femme fatale, que pretende bajo kilos de maquillaje, horas de gym, estiletos y un montón de relaciones amorosas simultáneas, ser independiente.
Es como que tengo dos imágenes (hoy tengo estos dos, hay más, muchos más!!) de mujer muy arraigada y tengo que entrar en una.
Una de estas imágenes es de la minita despeinada, completamente dealiniada, fumando, hablando mal de los tipos por teléfono con sus amigas, concretando una salida para emborracharse y conocer un tipo nuevo para hablar mal al día siguiente y repetir la imagen (esta también puede ser la imagen de una madre de igual aspecto, criticando al padre de de sus hijos y a sus jefes, mientras carga un borrego y le grita al otro que baje la tele que la llamada es importante!!)
La otra imagen es la anteriormente mencionada, de femme fatale, estrenando tetas, siendo “intensas”, que se la pasan puteando al “hijo de puta”, (ya que siempre hay uno) y sus varíantes “la rata”, “el roedor”, “boludo”, “la bosta”, en fin, si sepanlo chicos, todos ustedes tienen uno de estos apodos dado por alguna de sus ex.
Voy a dejar para otra lo que pienso con respecto a la “independencia” de estas mujeres, y a todos y cada uno de los detalles con los que la describí.
Cualquiera sea el caso no me parezco a estos prototipos (aunque ya hice mucho para estar en uno y en otro de estos grupos).
O sea me levanto los domingos y me dan muchas ganas de ser las dos cosas (muchas veces de serlas al mismo tiempo), pero en realidad algunas mujeres no nacimos ni para loca de mierda ni para mujer alterada.
O sea, te parece que me gusta revocarme la cara con maquillajes carísimos, por que yo lo valgo, para estar más cerca de los cánones de belleza que me impone la sociedad??. Gastarme 100 dólares o más en un par de Stiletos?. El doble de eso en cremas para la celulitis, para las arrugas (una para el día y otra de acción nocturna), para las estrías, reductora, para lavarme el pelo, otra para reconstruírmelo, incluso otra para peinármelo, y obvio, la coloración en crema??!! Ya gasté en perfumes lo mismo que vos en tu auto.
Y no quiero hablar del efecto almohada, el tránsito lento, los protectores diarios doble para mujeres con el cartel de mega ocupadas y pragmáticas (que en realidad son para adolescentes super vagas), los postres ser, los cereales, el gym, el chocolate light (*?!)y no sigo por que ya me cansé sólo de ennumerarlo.
Y ahí está la cuestión!, estos prototipos pretenden demostrar lo maravillosas que somos diciendo lo cansadas que estan de serlo, vamos chicas no estaban orgullosas de decir que no somos el sexo débil, además del simple “menstrúo, me depilo con cera y algún día voy a parir: todo esto con dolor, (sí a la biblia le faltaron muchas otras cosas que hacemos “con dolor”) por que hacemos todo, lo hacemos bien, y además lo hacemos con tacos???
En fin otro día sigo más detalles de otros cliché bien nuestros al estilo de peli romántica, en piyamas y comiendo helado directo del envase, ahora me voy a comprar chocolate que me entró la ansiedad.
*”hablo así porque soy intensa” La loca de Mierda (Male Pichot)
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