viernes, 29 de junio de 2012

Gracias a Maitena y Male Pichot

Hay como una cuestión cotidiana, ya casi una moda, que cada día tiene más y más mujeres adeptas a ella.
Esta “moda” es algo así como un paso más en nuestra evolución, y digo “nuestrA”, es una cuestión más bien de género. Aparentemente en esta cruzada de liberación de la opresión del hombre la mujer ha decidido en transformarse en una especie de fría, c

alculadora, mal hablada (que a decir de ellas es por que son intensas*, histérica (de hecho y con derecho), manipuladora, cuasi inteligente y locuaz femme fatale, que pretende bajo kilos de maquillaje, horas de gym, estiletos y un montón de relaciones amorosas simultáneas, ser independiente.
Es como que tengo dos imágenes (hoy tengo estos dos, hay más, muchos más!!) de mujer muy arraigada y tengo que entrar en una.
Una de estas imágenes es de la minita despeinada, completamente dealiniada, fumando, hablando mal de los tipos por teléfono con sus amigas, concretando una salida para emborracharse y conocer un tipo nuevo para hablar mal al día siguiente y repetir la imagen (esta también puede ser la imagen de una madre de igual aspecto, criticando al padre de de sus hijos y a sus jefes, mientras carga un borrego y le grita al otro que baje la tele que la llamada es importante!!)
La otra imagen es la anteriormente mencionada, de femme fatale, estrenando tetas, siendo “intensas”, que se la pasan puteando al “hijo de puta”, (ya que siempre hay uno) y sus varíantes “la rata”, “el roedor”, “boludo”, “la bosta”, en fin, si sepanlo chicos, todos ustedes tienen uno de estos apodos dado por alguna de sus ex.
Voy a dejar para otra lo que pienso con respecto a la “independencia” de estas mujeres, y a todos y cada uno de los detalles con los que la describí.
Cualquiera sea el caso no me parezco a estos prototipos (aunque ya hice mucho para estar en uno y en otro de estos grupos).
O sea me levanto los domingos y me dan muchas ganas de ser las dos cosas (muchas veces de serlas al mismo tiempo), pero en realidad algunas mujeres no nacimos ni para loca de mierda ni para mujer alterada.
O sea, te parece que me gusta revocarme la cara con maquillajes carísimos, por que yo lo valgo, para estar más cerca de los cánones de belleza que me impone la sociedad??. Gastarme 100 dólares o más en un par de Stiletos?. El doble de eso en cremas para la celulitis, para las arrugas (una para el día y otra de acción nocturna), para las estrías, reductora, para lavarme el pelo, otra para reconstruírmelo, incluso otra para peinármelo, y obvio, la coloración en crema??!! Ya gasté en perfumes lo mismo que vos en tu auto.
Y no quiero hablar del efecto almohada, el tránsito lento, los protectores diarios doble para mujeres con el cartel de mega ocupadas y pragmáticas (que en realidad son para adolescentes super vagas), los postres ser, los cereales, el gym, el chocolate light (*?!)y no sigo por que ya me cansé sólo de ennumerarlo.
Y ahí está la cuestión!, estos prototipos pretenden demostrar lo maravillosas que somos diciendo lo cansadas que estan de serlo, vamos chicas no estaban orgullosas de decir que no somos el sexo débil, además del simple “menstrúo, me depilo con cera y algún día voy a parir: todo esto con dolor, (sí a la biblia le faltaron muchas otras cosas que hacemos “con dolor”) por que hacemos todo, lo hacemos bien, y además lo hacemos con tacos???
En fin otro día sigo más detalles de otros cliché bien nuestros al estilo de peli romántica, en piyamas y comiendo helado directo del envase, ahora me voy a comprar chocolate que me entró la ansiedad.


*”hablo así porque soy intensa” La loca de Mierda (Male Pichot)

Maybe

No pienso ni remotamente en la posibilidad de decir algún día "me siento identificada con Bridget Jones" o por ahí, como algunas que dicen "es mi ídola".
O sea, ta todo bien, se come esa deidad británica llamada Hugh Grant, pero fuera de eso no hay nada que me atriga de ese personaje.
A ver! entendamos esto; es una tonta, borracha, malhmorada, mal hablada, siempre políticamente incorrecta, que le llegó la crisis de los 30 y nunca se le fue, que sólo piensa en una sola cosa.. bueno dos: hombres y sexo, es distraída, torpe, tiene un trabajo de mierda, es víctima de acoso sexual sin darse cuenta, SI! QUE TU JEFE EXPRESE SUS GANAS DE ACOSTARSE CON VOS ES ACOSO SEXUAL NENA! ACÁ Y EN LA CHINA (bueno no se si en la china también pero ta si no tendrán que rever esas custiones), el padre es un pobre desgraciado, la madre una loca insoportable que sólo piensa en casarla, aaaahhh esa es la tercera cosa en la que piensa... CASAMIENTO. No tiene demasiada voluntad (ninguna creo), echa humo como una chimenea fabril, no puede bajar de peso pero si subir sin darse cuenta.

Bueno, pensándolo bien es igualita a mi!!

y por eso esta es una declaración de lo que yo no quiero ser en un futuro, aunque el futuro, estoy casi segura, ya me llegó.
http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=lmNiMhBnJIU

jueves, 14 de junio de 2012

XX/XY

No hay diferencia entre hombres y mujeres. Es asi: somos iguales.
Por eso estoy harta de ver como nos empecinamos (y mucho más las mujeres) en mostrar esas diferencias, decirnos indignadas cuando se nos cataloga de algo sólo por hacer "algo típicamente de hombre".
Léase torta si hacemos deportes (fútbol ni te cuanto), puta si llevamos una vida sexual promiscua. Cuando los hombre que hacen eso seguro son ganadores en cualquiera de las actividades. Pero en estos días noté que en realidad quiénes alimentamos eso somos nosotras mismas.
Leí un comentario en facebook, una piba decía: "se nos tilda de putas por tener la conducta sexual de un hombre", y ahí está la respuesta.
Si somos nosotras las que hacemos esa distinción, o sea que hay conductas de hombre y otra de mujeres (y más: sexualmente hablando), con esa aceptación de la diferencia entre ellos y ellas, quiere decir que "imitamos", de alguna manera, "la conducta (sexual o no) de Hombre". Y eso es lo que asusta, eso es lo que pido que dejemos de hacer Nosotras. Que dejemos de "imitar", es como creernos que Ellos son más inteligentes, que no hay mujeres inteligentes,que Ellos son más "libres" por eso si "actúo" como un hombre me toman en serio(y ni tocar el tema cuando uno de Ellos tiene "actitudes femeninas"!!!)
Empecemos a creer que hay un Nosotros así nos dejamos de la estúpida batalla entre Ellos y Nosotras, por que con comentarios poco afortunados de nuestra parte, pretendiendo defendernos nos estamos hundiendo. Cuando hablemos de diferencias, que sean eso: DIFERENCIAS, y no saquemos cartel por las imitaciones.
Empiezo diciendo que somos iguales y es lo que creo, las diferencias entre Ellos y Ellas, no son distintas de las que existen entre Ellos y vos o entre Ellas y Yo. En un mundo dónde hay que aceptar al otro como es, sería mejor si empezamos aceptando lo que somos, tal cual somos.Todos tenemos el gen X.

SIMÓNE DE BEAUVOIR, EL SEGUNDO SEXO. INTRODUCCIÓN.

DURANTE mucho tiempo dudé en escribir un libro sobre la mujer. El tema es irritante, sobre todo para las mujeres; pero no es nuevo. La discusión sobre el feminismo ha hecho correr bastante tinta; actualmente está punto menos que cerrada: no hablemos más de ello. Sin embargo, todavía se habla. Y no parece que las voluminosas estupideces vertidas en el curso de este último siglo hayan aclarado mucho el problema. Por otra parte, ¿es que existe un problema? ¿En qué consiste? ¿Hay siquiera mujeres? Cierto que la teoría del eterno femenino cuenta todavía con adeptos; estos adeptos cuchichean: «Incluso en Rusia, ellas siguen siendo mujeres.» Pero otras gentes bien informadas -incluso las mismas algunas veces- suspiran: «La mujer se pierde, la mujer está perdida.» Ya no se sabe a ciencia cierta si aún existen mujeres, si existirán siempre, si hay que desearlo o no, qué lugar ocupan en el mundo, qué lugar deberían ocupar. «¿Dónde están las mujeres?», preguntaba recientemente una revista no periódica. Pero, en primer lugar, ¿qué es una mujer? «Tota mulier in utero: es una matriz», dice uno [TOTA MULIER EST IN UTERO: «Toda la mujer consiste en el útero». Para indicar que la mujer está condicionada por su constitución biológica.] Sin embargo, hablando de ciertas mujeres, los conocedores decretan: «No son mujeres», pese a que tengan útero como las otras. Todo el mundo está de acuerdo en reconocer que en la especie humana hay hembras; constituyen hoy, como antaño, la mitad, aproximadamente, de la Humanidad; y, sin embargo, se nos dice que «la feminidad está en peligro»; se nos exhorta: «Sed mujeres, seguid siendo mujeres, convertíos en mujeres.» Así, pues, todo ser humano hembra no es necesariamente una mujer; tiene que participar de esa realidad misteriosa y amenazada que es la feminidad. Esta feminidad ¿la secretan los ovarios? ¿O está fijada en el fondo de un cielo platónico? ¿Basta el frou-frou de una falda para hacer que descienda a la Tierra? Aunque ciertas mujeres se esfuerzan celosamente por encarnarla, jamás se ha encontrado el modelo.
Se la describe de buen grado en términos vagos y espejeantes que parecen tomados del vocabulario de los videntes. En tiempos de Santo Tomás, aparecía como una esencia tan firmemente definida como la virtud adormecedora de la adormidera. Pero el conceptualismo ha perdido terreno: las ciencias biológicas y sociales ya no creen en la existencia de entidades inmutablemente fijas que definirían caracteres determinados, tales como los de la mujer, el judío o el negro; consideran el carácter como una reacción secundaria ante una situación. Si ya no hay hoy feminidad, es que no la ha habido nunca. ¿Significa esto que la palabra «mujer» carece de todo contenido? Es lo que afirman enérgicamente los partidarios de la filosofía de las luces, del racionalismo, del nominalismo: las mujeres serían solamente entre los seres humanos aquellos a los que arbitrariamente se designa con la palabra «mujer»; las americanas en particular piensan que la mujer, como tal, ya no tiene lugar; si alguna, con ideas anticuadas, se tiene todavía por mujer, sus amigas le aconsejan que consulte con un psicoanalista, para que se libre de semejante obsesión. A propósito de una obra, por lo demás irritante, titulada Modern Woman: a lost sex, Dorothy Parker ha escrito: «No puedo ser justa con los libros que tratan de la mujer en tanto que tal... Pienso que todos nosotros, tanto hombres como mujeres, quienes quiera que seamos, debemos ser considerados como seres humanos.»

jueves, 7 de junio de 2012

KIKIMIMIZUKIN

Hace mucho, mucho tiempo, vivía un anciano en el fondo de una montaña.
Este iba todos los días a la montaña para recoger leña.

Un dia, camino a casa, se encontró con un zorrillo, el cual quería recoger uvas pero no podía porque tenía paralizada una pierna.
El anciano al verlo, le ayudó a recoger las uvas. El zorrillo se lo agradeció.

Al día siguiente, el zorrillo que estaba esperando al anciano en el camino, al verlo lo llamó haciéndole señas con la mano.

Al acercarse, el anciano pudo ver también a la madre del zorrillo. Esta le regaló una caperuza roja por el favor que le había hecho a su hijo.

El anciano agradeció el gesto y regresó a casa.
Al día siguiente, en la montaña, se puso la caperuza que le había regalado la mamá zorrilla y se sorprendió mucho al darse cuenta que podía escuchar las conversaciones de los animales y plantas que se encontraban a su alrededor.

Se alegró porque hasta ese momento se había sentido muy sólo, pero escuchando las conversaciones de animales y plantas se sentía acompañado. En eso logró escuchar la conversación de dos pájaros:

--Sabes, la hija de aquél millonario se encuentra muy enferma y él está muy desesperado.
--¿Por qué? ¿Qué tiene?
--La culpa la tiene un árbol de su jardín.

El anciano al escuchar éso decidió ir a la casa del millonario.
-- Quiero salvar a su hija ,-dijo al anciano al millonario-. ¿Puedo quedarme esta noche en su casa?.
El millonario contestó:
--¡Por supuesto. Por favor!".
Esa misma noche el anciano salió al jardín con la caperuza puesta y en eso empezó a escuchar a unos árboles que estaban conversando.
--Me duele la cadera.
--¿Por qué?
--Porque el millonario ha levantado un nuevo almacén, justo al lado mío. Por eso lo estoy poniendo en apuros.

Al día siguiente el anciano convenció al millonario para que cambie de lugar el nuevo almacén. Este decidió cambiarlo inmediatamente a otro lugar. Su hija recobró la salud en un segundo y el árbol también recobró el ánimo.

El millonario se puso muy contento y le regaló mucho dinero al anciano por el favor que le había hecho en curar a su hija.

El anciano pensó: "Este dinero se lo debo en parte a los zorrillos. Voy a comprarles comida antes de regresar."
Y el anciano vivió feliz para siempre.


HAY MUCHOS CUENTOS MÁS, PARA GRANDES Y CHICOS EN:
http://www.cuentocuentos.net/
bUENA PÁGINA PARA PADRES Y EDUCADORES